6 Es el nuevo 20

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Después del gran éxito de Twitter llega Vine, la nueva red social que podríamos considerar una extensión de Twitter en vídeo. Para los que todavía no lo sepan, Vine es básicamente una app que permite grabar con tu smartphone un vídeo de 6 segundos y compartirlo inmediatamente en Twitter o Facebook.  Si echamos un vistazo al material audiovisual que está surgiendo ahora mismo de los móviles de los usuarios más precoces de Vine (tan fácil como entrar en vinepeek.com) nos sorprenderemos al darnos cuenta de que hemos pasado varios minutos embobados viendo pequeñas secuencias de la vida de docenas de desconocidos.

Aunque está en pleno lanzamiento y todavía no cuenta con tantos usuarios como su hermano mayor Twitter (con más de 12.5 millones de en nuestro país), Vine tiene ya todas las papeletas para convertirse en otro de los grandes medios de comunicación o  expresión social. Sólo hay que esperar a su boom cuando empiece a ser ampliamente usado por celebridades, políticos, líderes de opinión,  movimientos sociales y políticos, etc..

Cuando hace unos años supe de Twitter entendí su limitación a 140 caracteres como una necesidad técnica debida al origen de su uso a través de SMS (si, Twitter comenzó como un sistema de difusión masiva de SMS para grupos de amigos), lo que no imaginaba en aquel momento, y seguramente tampoco los creadores de esta red social, es que esa restricción, esa escasez de espacio, iba a ser la clave de su éxito.

Es justamente la facilidad para escribir un tweet lo que hace que, desde premios Nobel hasta personajes dudosamente alfabetizados, puedan contar al mundo lo que hacen , lo que piensan, lo que no piensan, lo que deberían pensar sus seguidores, y millones de banalidades más que rellenan este mar de mensajes telegráficos.

Parece que la oportunidad de expresarnos de una manera breve y sencilla, y más aún, la facilidad para atender a mensajes muy cortos, se está convirtiendo en una tendencia en el medio de comunicación por excelencia: Internet. Pensándolo bien, no es extraño que triunfe lo que nos supone menor esfuerzo de concentración y de dedicación en una dinámica diaria en la que cada pocos minutos recibimos un WhatsApp, un e-mail, una llamada e incluso (todavía algunos) un SMS. De hecho, en 2010, un interesante estudio del University College de Londres ya alertaba de que Internet estaba minando la capacidad de concentración de los jóvenes.

¿Será esta tendencia a la brevedad en la comunicación, apoyada por nuestra dificultad creciente para concentrarnos durante mucho tiempo, la única forma de enfrentarnos a la saturación de información que nos llega cada día? o quizá es un paso atrás en el desarrollo de la inteligencia y las capacidades de análisis y síntesis.

Cuando veo que muchas marcas comerciales ya están haciendo spots de 6 segundos en Vine para conseguir comunicar sus productos al público que no aguantaría 20 segundos seguidos de vídeo, me pregunto cómo serán los intermedios de mi serie preferida en un futuro cercano, quizá bombardeado por cientos de microanuncios.

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