Gamificación y motivación en la empresa

El uso de técnicas y dinámicas de los juegos en ámbitos y entornos que no son lúdicos se ha perfilado, en los últimos años, como una de las herramientas más útiles para potenciar la motivación y el engagement de clientes y empleados.

El objetivo es incrementar el esfuerzo, la concentración, fidelización o motivación como valores positivos. El fin es lograr una experiencia positiva asociada a un proceso productivos o comercial, bien sea en un proceso de compra o en una estrategia de incentivos de marca para la fuerza de ventas, que por supuesto se verá reflejada en la fidelización.

Según Gallup, más del 70% de los trabajadores estadounidenses no están desmotivados en su trabajo. La gamificación es una poderosa herramienta para conseguir mejoras en el rendimiento de los empleados, motivar y premiar las buenas prácticas y disminuir los costes de formación.

Aun así, la adopción de la gamificación en las principales empresa es muy lenta. Menos del 40% habrán utilizado durante 2015 la gamificación con técnica fundamental para mejorar la motivación de los empleados y los procesos de negocio.

Las personas nos implicamos en los juegos en los que sentimos cuándo ganamos y cuándo perdemos, nos gusta jugar. La pasión por el trabajo también puede ser promovida de una forma análoga: usando el feedback, la medición del desempeño y los incentivos, algo común en el mundo de los juegos. Pero la realidad es que menos de la mitad de los empleados conocen los objetivos, estrategias y tácticas de las organizaciones en las que trabajan: ¿cómo puedes superarte y evolucionar si ni siquiera sabes las reglas del juego no lo que te puntúa?

La publicación de (algunos) resultados de forma trimestral o incluso anual no es suficientemente frecuente para implicar a los empleados en la situación de la empresa e interiorizar las necesidades de mejora específicas o globales.

Gamificación e innovación

Forbes también refleja que la gamificación tendrá un papel fundamental en el sector de la gestión de la innovación, donde se utiliza el crowdsourcing para solicitar ideas y desarrollar nuevos productos que se alinean con los objetivos. Con las empresas tratando de atraer a su base de clientes y aumentar la productividad del personal, la gamificación puede ser la clave.

Aplicada a la innovación, la gamificación puede motivar a las personas a compartir sus ideas en la empresa, votar por las mejores y motivar la colaboración.

Hay diversas formas en las que la gamificación puede ayudar a conseguir estos objetivos de innovación:

  • Las personas están más motivadas a participar en la innovación cuando el cambio les afecta particularmente. Ser parte del cambio otorga sentimiento de autonomía: son partícipes del cambio, no víctimas.
  • A los empleados les gusta se recompensados por sus aportaciones, pero no necesariamente con recompensas tangibles: el reconocimiento de compañeros y superiores y el estatus que eso representa, es un premio excelente.

Las herramientas de reconocimiento social en la empresa, como Bravo!, son también formas excelentes de gamificar estas buenas prácticas de una forma directa, inmediata y visible entre los empleados.

¿Cómo se aplica con éxito la gamificación?

 Las  pymes y las grandes empresas tienen cabida en la gamificación, y se benefician de estas técnicas, no sólo en la venta de producto, sino en la mejora de la productividad y bienestar laboral de sus trabajadores. Lo que sí es cierto, es que hasta el momento, los sectores que más beneficio están sacando de la gamificación son los que cuentan con gran presencia en  los entornos digitales, quizá sea porque es más evidente e inmediata la activación de herramientas de gamificación en medios digitales.

En cualquier caso, la clave del éxito está en utilizar una buena historia y una estética interesante y que se difunda adecuadamente abarcando entornos físicos y digitales

Por ejemplo, L’Oreal lanzó hace unos años “Reveal”, un juego de reclutamiento online, donde los jugadores circulan virtualmente por las oficinas de L’Oreal y ganan puntos según su rapidez para resolver diferentes tipos de juegos como puzzles, conocimiento del universo de la marca, etc. O la prestigiosa marca Loewe, que ha llevado a cabo dos competiciones, la primera realizada en Europa y la segunda en la región de Asia Pacifico, con las que la compañía perseguía dinamizar las ventas y al mismo tiempo fomentar un espíritu de colaboración en el equipo de las tiendas. Y todo teniendo en cuenta tanto el grado de cumplimiento respecto los indicadores cuantitativos de rendimiento comercial.

Sea cual sea el terreno en el que se aplique existen una serie de puntos clave que consiguen que estas estrategias se conviertan en éxito. En primer lugar, se debe tener claramente identificado y definido el objetivo que se persigue. En segundo lugar, debe de tener una buena narrativa, que cree un aliciente y una motivación entre los participantes. Esta es probablemente la clave para el éxito, y es donde la creatividad puede determinar lo implicados que los empleados estén en el juego. Como tercer punto, es necesaria una buena plataforma del juego, permite que tanto los jugadores como los directivos puedan llevar el seguimiento y el desempeño de cada jugador. Habitualmente un software capaz de medir cada tarea realizada y representar el estado del jugador en el entorno del juego. Y por último que todo lo anterior sea analizable y medible.

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